Archivos Mensuales: mayo 2016

Más datos duros: el efecto de la RFC sobre la calidad de vida y sobre la salud de los colaboradores (2)

Este artículo es continuación del que publiqué la semana pasada (ver Datos duros sobre la importancia de promover la integración entre trabajo, familia y vida personal (1)).

En esta ocasión quiero enfocarme en dos importantes hallazgos del IFREI (31,768 personas encuestadas alrededor del mundo, de las cuales la muestra de Guatemala asciende a 2,781 encuestados). Se trata de los efectos que tiene la presencia o ausencia de Responsabilidad Familiar Corporativa sobre dos variables cruciales: la calidad de vida y la salud de los colaboradores.

El IFREI evalúa la calidad de vida de los colaboradores a través de tres preguntas sencillas hechas a los encuestados anónimos: 1.) ¿Duermo bien por la noche? (DORMIR); 2.) ¿Logro realizar suficiente ejercicio físico durante la semana? (EJERCICIO); y 3.) ¿Cuando llego a casa, aún tengo energía para realizar mis responsabilidades familiares o personales?(ENERGIA). El encuestado se autoevalúa en una escala de 1 a 7.

El resultado de la encuesta, sintetizado en la gráfica que se muestra a continuación, permite afirmar que los colaboradores de una empresa que sistemáticamente pone barreras para integrar trabajo, familia y vida personal (empresas tipo D según las categorías del IFREI), se autoevalúan con apenas un 38% de calidad de sueño, 36% de energía para sus responsabilidades familiares al final del día y 35% de su expectativa de ejercicio físico entre semana. Son resultados muy bajos en sí mismos pero, además, es llamativo que existe una diferencia significativa con respecto a la evaluación que de sí mismos hacen los colaboradores que trabajan en una empresa tipo A (las que sistemáticamente favorecen la integración del trabajo, la familia y la vida personal), como se puede ver en la gráfica. En las empresas tipo A, las autoevaluaciones alcanzan niveles de 79%, 63% y 83%, respectivamente. Es decir, tienen el doble de calidad de vida.

Para evitar una gráfica tan compleja, aquí se muestran sólo los resultados de Guatemala, aunque las tendencias del mundo y de América Latina son, prácticamente, idénticas.

Gráfico Calidad de Vida

Ahora pensemos en los efectos de que las cosas sean así. Para ello basta con preguntarse ¿cómo es el rendimiento en el trabajo de una persona que no duerme bien? ¿cómo es la productividad de alguien que no duerme bien ni hace suficiente ejercicio entre semana? ¿cómo es la calidad de vida familiar de alguien que al final del día no tiene las energías suficientes? Y podría ser que el rendimiento y la productividad de esas personas sea el esperado pero entonces surge la pregunta: ¿por cuánto tiempo? ¿es sostenible? Al llegar a este punto vemos cómo la RFC está en el corazón de lo que conocemos como sostenibilidad y el centro de lo que conocemos como valor compartido.

Vista la gráfica anterior, es muy fácil comprender la siguiente, que muestra la autoevaluación de los encuestados acerca de su salud personal. La gráfica habla por sí misma. Esta vez sí se muestra la comparativa con América Latina  y el mundo y destaca que el promedio general de autoevaluación de salud es inferior al resto.

Gráfico Salud

Esto es lo que muestran los datos y yo les digo a los propietarios de empresas, a sus directivos y a sus ejecutivos: cuidado porque no hay mayor ciego que el que no quiere ver.

La próxima semana… más datos duros.

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Datos duros sobre la importancia de promover la integración entre trabajo, familia y vida personal (1)

Con una muestra de 31,768 personas encuestadas alrededor del mundo, el IESE Family Responsible Employer Index (IFREI), del Centro Internacional Trabajo y Familia (IESE Business School, Universidad de Navarra) tiene mucho que decir sobre el estado actual de la Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC).

Con este artículo, quiero comenzar una serie en la cual iré presentando y comentando los resultados 2015 del IFREI para Guatemala, en comparativa con  LATAM y con el mundo. Dentro de la muestra mundial, la muestra de Guatemala asciende a 2,781 encuestados, una muestra altamente significativa del área metropolitana donde fue corrida la encuesta, un área en la cual viven cerca de 3 millones de personas (*).  En el Centro  de Investigaciones Humanismo y Empresa (CIHE) de la Universidad del Istmo tenemos el honor de ser los aliados del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE en la ejecución de este estudio en Guatemala.

Una conclusión de los datos recogidos es que los colaboradores de una empresa que sistemáticamente pone barreras para integrar trabajo, familia y vida personal, manifiestan hasta 363% más intención de dejar la empresa que los colaboradores de las empresas en las cuales sistemáticamente se facilita que se logre esa integración.

En la gráfica inserta abajo, se muestra cómo la intención de dejar la empresa aumenta en la medida en que se deteriora la capacidad de la empresa para generar un entorno coherente con las necesidades integrales de sus colaboradores. Se observa cómo esta tendencia es prácticamente igual tanto para el mundo como para América Latina y Guatemala en particular.

“A” representa a las empresas que sistemáticamente facilitan la integración de trabajo, familia y vida personal. “B” representa a las empresas que sólo lo facilitan “ocasionalmente”. “C” representa a las empresas que ocasionalmente dificultan esa integración. Y “D” representa a las empresas que sistemáticamente obstaculizan esa integración.

Gráfico Intención de dejar la empresa

Es importante señalar que la intención de dejar la empresa podría ser fuente de falta de compromiso, ineficiencia y falta de productividad.  Según estos datos del IFREI, las empresas que no facilitan la integración del trabajo, la familia y la vida personal pueden ver obstaculizado su crecimiento precisamente porque sus colaboradores tienen alta intención de dejar la empresa.

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(*) Todos los datos citados proceden de: Chinchilla, N. y Las Heras, M. (2016) “Responsabilidad Familiar Corporativa. Comparativa Mundo-Latam-Guatemala”, Barcelona: IESE Business School (PPT para divulgación).

 

El matrimonio: fuente de riqueza espiritual y material

Está claro que casarse y tener hijos no es una obligación. Es una decisión libre y voluntaria, cuya garantía es un principio de derecho natural recogido por las legislaciones positivas: cada uno es libre de elegir estado. Y qué bueno que se respeta esa libertad, porque esto deja sentada la base para la responsabilidad en el ejercicio del estado que se elija.

Sin embargo, está claro que la inmensa mayoría de los seres humanos tenemos vocación al matrimonio y, por tanto, así como se respeta la libertad de elegir estado, se debe respetar y proteger cultural, empresarial y jurídicamente el derecho de que los que tenemos esta vocación podamos vivirla de la mejor manera posible. (Aunque se debe aclarar que el matrimonio es bueno no porque una inmensa mayoría de la población tenga esa vocación sino que, esa inmensa mayoría presenta esa vocación porque forma parte de su naturaleza; es bueno porque forma parte de la naturaleza humana, no porque sea opinión de una mayoría).

matrimonio[1]

Este principio de respeto a la vocación matrimonial subyace como fundamento de la Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC) porque lo justo y lo conveniente es que las empresas, esos lugares donde pasamos la mayor parte de nuestras jornadas, organicen el trabajo de tal manera que facilite que la mayoría de sus colaboradores, es decir los que tienen vocación al matrimonio y de hecho están casados y tienen hijos, puedan vivir esa  faceta de su vida de una forma coherente y responsable. Dicho a la inversa, es absolutamente injusto y contraproducente que la cultura de una empresa sea negativa hacia el matrimonio y la familia puesto que en ese caso la empresa estaría emitiendo un tipo de contaminación, contaminación de la ecología humana, de cuyas consecuencias negativas sería claramente responsable, como lo es de la contaminación que lanza al medio ambiente natural.

Pero ya que en algunos ambientes se pone en duda la importancia del matrimonio para el bien común y para las personas, conviene traer a la mesa diferentes conclusiones de estudios científicos realizados al respecto. Sintetizo cada estudio como titulares y quienes desean ampliar pueden descargar un documento ampliado por medio de este link: ¿Por qué importa el matrimonio?

  1. El matrimonio aumenta el autocontrol y puede reducir los delitos.
  2. El matrimonio determina positivamente el crecimiento económico
  3. El matrimonio reduce el índice de violencia doméstica
  4. El matrimonio es bueno para la salud
  5. Las personas casadas son menos depresivas
  6. El matrimonio brinda bienestar emocional
  7. El matrimonio aumenta el bienestar de los hijos
  8. Los niños criados en familias intactas tienden a ser más religiosos en la edad adulta
  9. El matrimonio está asociado positivamente con el rendimiento académico de los hijos
  10. Los hijos se desarrollan mejor en un hogar basado en el matrimonio
  11. El matrimonio reduce la probabilidad de abuso infantil
  12. Quienes provienen de familias intactas son menos propensos a divorciarse
  13. Los adolescentes de familias intactas tienen menos posibilidades de consumir drogas y abusar del alcohol
  14. El matrimonio es un arma contra la pobreza infantil
  15. La ruptura familiar influye en la decisión de abortar de las adolescentes

Y así, muchas más conclusiones que surgen de estudios científicos. Si desean ampliar pueden acceder a un documento más detallado con este link: ¿Por qué importa el matrimonio?